El ozono medicinal (O₃), aplicado en dosis controladas, modula el sistema inmune, reduce la inflamación y mejora la oxigenación de los tejidos. En Centro Médico Monobe lo integramos al modelo Salud en 4 Dimensiones® como terapia complementaria para enfermedades crónicas, dolor y apoyo oncológico.
La ozonoterapia es la administración médica y controlada de una mezcla de oxígeno y ozono (O₂/O₃) producida en el momento por un generador certificado. El ozono no se almacena ni se inhala: se aplica en la vía, la concentración y el volumen que indica cada protocolo.
Al entrar en contacto con los fluidos del cuerpo genera un estrés oxidativo leve y transitorio. Ese pequeño estímulo activa las defensas antioxidantes propias, mejora la entrega de oxígeno de los glóbulos rojos y regula la respuesta inflamatoria e inmunológica. Por eso la usamos como complemento, nunca como sustituto, del tratamiento de base.
Equilibra la respuesta inmune: la estimula cuando está baja y la calma cuando está sobreactivada, como en procesos autoinmunes.
Mejora la flexibilidad del glóbulo rojo y la liberación de oxígeno, clave en heridas que no cierran, isquemia y pie diabético.
Inactiva bacterias, virus y hongos en aplicaciones locales, sin generar resistencias como los antibióticos.
Dieciocho condiciones en las que la evidencia clínica y nuestra experiencia respaldan su uso como terapia complementaria. Cada caso se valora de forma individual.
Equilibra y fortalece la respuesta inmunológica en infecciones crónicas y autoinmunidad.
Disminuye mediadores inflamatorios, con menos dolor y mejor movilidad articular.
Más oxígeno donde la circulación es pobre: heridas, úlceras y nervios dañados.
Eficaz frente a bacterias, virus y hongos en aplicación local, sin resistencias.
Efecto analgésico sostenido en columna, articulaciones y dolor neuropático.
La vía depende de la condición y del objetivo: efecto sistémico sobre todo el organismo, o efecto local en la zona afectada.
Se extrae una pequeña cantidad de sangre, se ozoniza y se reinfunde por vía intravenosa. Es la vía sistémica de referencia.
Aplicación indolora de gas por vía rectal. Distribuye el ozono a todo el organismo y es la alternativa cuando no conviene la vía venosa.
Solución salina cargada con ozono para infusión intravenosa, lavados y enjuagues. Combina efecto sistémico y desinfectante.
Inyección de la mezcla O₂/O₃ junto a la columna o dentro de la articulación afectada.
Exposición de la piel al gas en bolsa sellada, lavados con agua ozonizada y aceite ozonizado para uso domiciliario.
Aplicación local de gas en consultorio, sin dolor, para infecciones genitales de repetición.
El ozono nunca se inhala ni se aplica por vía intravenosa en forma de gas directo. Toda aplicación se decide en consulta tras revisar tu historia clínica.
La autohemoterapia se siente como una toma de sangre. La insuflación rectal y la vaginal son indoloras. En infiltraciones articulares puede haber una molestia breve de presión que cede en minutos.
Depende de la condición. Un ciclo habitual va de 10 a 15 sesiones, una o dos por semana, y después mantenimientos espaciados. En dolor articular suele notarse mejoría desde la tercera o cuarta sesión.
Aplicada por profesionales con equipo certificado tiene un perfil de seguridad muy alto. Puede aparecer cansancio leve o molestia local pasajera el mismo día. Las contraindicaciones se descartan antes de iniciar.
No. Es una terapia complementaria. Trabajamos junto con tus especialistas y nunca suspendemos un tratamiento sin criterio médico.
Sí. Se integra con terapias intravenosas, hipertermia, PEMF y el plan nutricional y de suplementación de tu Salud en 4 Dimensiones®.
Cuéntanos tu diagnóstico y el Dr. Job Monobe valorará si el ozono aporta a tu plan. Respuesta en menos de 24 horas.
La ozonoterapia es una terapia médica complementaria. La información de esta página es orientativa y no sustituye la valoración de un médico. Los resultados varían según cada paciente.